La dureza de la prueba africana no es un simple mito, y cualquier error se paga caro en África. Tras imponerse en tres etapas, Marc Coma se acercaba a la capital senegalesa con una amplia ventaja al frente de la clasificación general después de haber dominado con contundencia hasta ese punto el Lisboa Dakar 2007. A sólo dos días para pisar el mítico Lago Rosa, el piloto Repsol cometió un error en un punto de complicada navegación que sentenció definitivamente su andadura en el rally. Intentando recuperar la pista buena, Marc tuvo una caída que le obligó a retirarse de una prueba que tenía totalmente dominada.

 

La dolorosa retirada de la mítica carrera no hizo sino espolear al piloto de Avià, que con el firme propósito de demostrar que seguía siendo el de siempre, se proclamó por tercer año consecutivo Campeón del Mundo de Raids, mostrándose de nuevo implacable en las cinco pruebas que disputadas. Las victorias en Túnez, Cerdeña, Patagonia, Egipto y Dubai demostraron la gran madurez y experiencia del piloto Repsol, que volvía como favorito a Lisboa, preparado para el Dakar 2008.

Dos años difíciles para Coma y la familia del Dakar

2008, un duro golpe para el Dakar y sus protagonistas.

 

Sin embargo, las amenazas terroristas provocaron la suspensión de la edición 2008 del Dakar, y en seguida se tuvo que poner la vista en nuevo objetivos, el primero de ellos, las Dakar Series. En la primera cita, el Rally Centroeuropeo, Coma se imponía con autoridad en la primera especial, pero una caída en la segunda etapa le obligó a volver a Barcelona, con dos pequeñas fracturas en su rodilla derecha. Volvió a la competición en el Rally Dos Sertoes, prueba del Campeonato del Mundo disputada en junio, donde terminó en cuarta posición.

 

Antes del verano, el piloto Repsol volvió a disfrutar del sabor de la victoria al imponerse en la Baja España Aragón, y en septiembre, disputó la segunda cita de las Dakar Series, el PAX Rally. Terminó de nuevo en el podio, en tercera posición, y poco después voló hasta Dubai para disputar el UAE Desert Challenge. Coma estaba protagonizando una nueva exhibición en un territorio que domina como nadie, no en vano había ganado las dos anteriores ediciones, pero una avería a cinco kilómetros del final de la penúltima etapa, le llevó a la decimoséptima posición final.